Vivimos en nuestra falsa burbuja de "estamos todos fatal", no hacemos abdolutamente nada por curarnos. Lo peor que no somos conscientes de que estamos malitos y actuando condicionados y muy limitados por nuestra dolencia.
Los efectos que provoca esta enfermedad son devastadores, angustia, miedo, frustración, ansiedad, tristeza, falta de confianza, necesidad extrema de agradar, apatía...
Cuando tomas conciencia de que sufres demasiado, y decides hacer algo, ese dia empieza a remitir el mal.
Las personas deciden cambiar por dos motivos:
- alejarse del dolor.
- acercarse al placer.
Alejarse del dolor es la causa más común.
En cualquier caso, ¿qué importa si el catalizador del cambio ha sido uno u otro?.
Lo importante es que empecemos a querernos, a aceptarnos, y entender de una buena vez por todas y para siempre, que cada uno de nosotros somos seres perfectos y únicos y no tenemos comparación.
Si en el pasado hiciste, o dejaste de hacer, "algo" por lo que vives castigándote, comprende que realmente, en ese momento, lo hacías lo mejor que sabías, mírate con compasión, perdónate y sigue adelante, vive el presente a tope, disfruta, da lo mejor de ti, o este momento actual será tu nueva causa de frustración y enfado en el futuro. Y nunca se acabará...
Sal de ese comportamiento tan tóxico, cambia, hazlo ya, deja de estar enfermo.
No se debe confundir el amor a uno mismo con la prepotencia y el egocentrismo, una persona con una autoestima fuerte es precisamente todo lo contrario a eso.
Así que, no tengas miedo de quererte, no duele, al principio es un poco raro, por lo desconocido, pero es absolutamente genial.
Tómate un TE conmigo, yo invito:
Quiére-TE
Acépta-TE
Permíte-TE
Perdóna-TE
El mejor TE el TE y TE:
Ama-TE y TE amarán.
Contribuye a detener esta epidemia, si tu cambias, todo cambia, empieza AHORA.
¿Qué vas a hacer hoy para demostrarte amor?...
Coaching para mejorar tu vida
Sigue mi blog...
No hay comentarios:
Publicar un comentario